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martes, 10 de septiembre de 2019

Quise.

Quise ser llovizna en donde ya estaba inundado.

Quise abrasar donde ya sólo había cenizas.

Quise nadar donde la corriente no cedía.

Quise quererte hasta cuando sentías que no lo merecías.



Quise gritar en un lugar lleno de escándalo.

Quise bailar donde no había espacio.

Quise mirar por la ventana donde había sólo paredes.

Quise, también, mirarte cada jueves.



Quise tocar sin conocer la partitura.

Quise respirar en el espacio exterior.

Quise entregar donde no había recepcionista.

Quise tener todo, aunque fuera muy egoísta.



Quise volar en un cielo lleno de nubes.

Quise atrapar lo que nadie me lanzó.

Quise salvar a quien no pidió auxilio.

Quise quedarme en donde ya me habían decretado un exilio.


miércoles, 31 de julio de 2019

Disculpa.

Disculpa si te extraño aunque vengas.

Disculpa si todo lo que quiero es abrazarte.

Disculpa si parece que con mi cariño quiero asfixiarte.

Disculpa por todo lo que quiero darte.

Espero que de mí nunca llegues a cansarte.

A veces las cosas buenas me duran tan poco, que quiero agotarme, gastarme la vida amándolas.

Todo lo que tengo, quiero que lo tengas. Todo lo que soy, quiero que lo sepas.

Que la vida es corta. Que la llama sigue.

Que te extrañé desde antes de mirarte.
Que te querré aún si llegas a alejarte.

Dame un minuto para amarte.

Dame una vida para entregarme.

Discúlpame, cariño, si te abrumo.

Tan sólo trato que te enteres, que mi corazón, cariño, ya es tuyo.

lunes, 29 de julio de 2019

Rebulicio.

Mucho se habla de refugios, y de formas de huir.

Mucho se dice de las veces en que sólo sientes que te puedes hundir.

No quiero nadar contra corriente. No quiero obligarte a que seas fuerte.

Pretendo darte lo que siento; quisiera poner mi hombro y ser tu muro de concreto.

Cuando los días sean nublados; cuando quieras irte, incluso, de mi lado.

No voy a resolver tu vida; sólo pretendo acompañarte mientras encuentras la salida.

Sin expectativas no hay futuro. Lo único que podemos hacer hoy es ponernos a trabajar duro.

Que sepas que, si pudiera, sentiría lo que piensas. Que no hay nada que no puedas hacer, incluso aquello que tanto te cuesta.

No hay modo de cambiarte lo ocurrido, solamente tú puedes continuar, sin darte por vencido.

Lo que sea, tiene solución. Aunque la vida no siempre sea sencilla, ni parezca un mondón.

No tengo mucho qué ofrecerte; tan sólo grietas, tan sólo nudos, tan sólo voz.

Que, ojalá, comprendas que no soy juicio, tan sólo un rebulicio buscando orientación.

Que te abracen mis respuestas, y que no reprimas tus temores.

Que cuando te canses, recuerdes que no está mal esperar a que surgan de nuevo tus fervores.

De pie o de costado; muy feliz o medio nublado; aquí estoy, y de tu presencia me siento honrado. 



Silencio.

Silencio.

Silencio cuando abres los ojos a mitad de la noche.

Silencio si, de pronto, piensas en hacerte algún reproche.

Silencio cuando no encuentras cómo hacer.

Silencio si decides intentar desaparecer.

Silencio sobre la guitarra imprescindible.

Silencio cuando sabes que lo difícil es casi imperceptible.

Silencio en las palabras como rompecabezas.

Silencio cuando la vida desafía tu destreza.

Silencio sin clemencia.

Silencio, la conciencia pide tu indulgencia.

martes, 4 de junio de 2019

Eso.

La costumbre y  la incertidumbre también.

Algo de melancolía y otro poco de ironía.

Las cosas que no son y las que no serán.

Lo que quisimos y lo que no tuvimos.

Lo que dijimos, y lo que contuvimos.

Quienes fuimos, y lo que no pudimos.

Nuestra valentía repentina, nuestra cobardía intuitiva.

Palabras cortadas, intenciones guardadas.

Lo que construimos, y todo lo que nos destruimos.

Lo que soñamos y, aún más, lo que abandonamos.

Que la vida nos dé la oportunidad de conseguir lo que queremos; lo que no quisimos darnos.



viernes, 19 de abril de 2019

Estrategia.

Fue estrategia. Acariciar tu cara. Medir tus manos. Sentir que nos conocíamos de antaño.

Fue estrategia sentir tu cabello. Pensar que nada antes me pareció tan bello.

Fue estrategia reírnos bajo la luz tenue. Sentir que podíamos quedarnos ahí, aunque lo niegue.

Fue estrategia mi cabello despeinado. Pudimos hablar antes de darlo por estropeado.

Fue estrategia tus brazos enredándome. Lo sublime del momento en que me quedé mirándote.

Fue estrategia brindar bebiendo té. Nunca imaginé me quedaría queriéndote.

Fue estrategia la carta en el regalo. Te salías de mi vida sin hacer ningún escándalo.

Fue estrategia recargarme en tu hombro. Qué ingenuos al pensar que nos duraría por siempre aquel asombro.

Amor a tres tiempos.

No hay prototipos para el amor. No hay moldes para las decisiones del corazón. Sucede.

Sucedes. Ayer, hoy y mañana. Sucedes siempre; aunque me tomes por charlatana.

Querer a alguien honestamente te toma por sorpresa; difícilmente sabes qué precede.

Querer a alguien, honestamente, es un salto en paracaídas; y a veces puede que éste se enrede.

Querer a alguien es ritmo; un poco de ruido, y un poco de son.

Querer a alguien es sueño: primer tiempo, sin mucho sazón.

Querer a alguien es inversión: segundo tiempo, tenerte, ponernos en acción.

Querer a alguien es continuación y olvido: tercer tiempo... Tiempo. Tiempo: maldito ladrón.