Buscar en este blog

Mostrando entradas con la etiqueta compañía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta compañía. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de mayo de 2021

22

Me miraste sin voltear. 

Me atrapaste en un instante que deseo perpetuar.


Dormir acompañada ahora es la mejor idea. 

Quedarme entre tus brazos, como reposar en la marea. 


Mirarte a los ojos y esperar que sonrías.

Esa carita tuya es la que quisiera ver todos los días. 


Cuando reímos juntos, me encantas.

Me gusta que ni la risa te aguantas. 


Tomar tu mano es mejor que una ducha de agua caliente. 

Pero casi tan indescriptible como cuando me besas en la frente. 


El esfuerzo por nosotros. 

Las ganas de que este camino sea, y no haya otro.


Me encanta quién eres. 

Contigo disfruto hasta el más simple de los placeres.


Tu paciencia y compañía.

La tranquilidad de saber que están juntas tu vida y la mía.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Existes en mí todavía. Siempre.

Las personas llegan a nuestra vida y a veces nos toman por sorpresa. Así llegaste tú. Hablar, y encontrarnos en cada conversación es un regalo que guardaré en mi memoria; saberte en la simpleza y en la complejidad, en lo cotidiano, en la causalidad. 

Me regalas fotos, me regalas risas; me regalas páginas bien escritas. La brevedad es condena y ventura entre nosotros, es motivo de nuestra gravedad; y de la levedad de tu sentir.

El tiempo nos mide, y no al revés. Encontramos palabras sin usar, convergemos entre miradas. Los retratos nos hacen eco, nos dejan perpetuidad ante las prisas.

Eres compañía de ratos cortos, pero duraderos; de momentos verdaderos. Somos cómplices de una foto sin descripción; de una historia, de una ilusión.

En apariencia lo somos todo; la realidad es que seguimos volátiles, inhábiles. Interpretarnos al mirar es nuestro pasatiempo, y concretar metáforas se convirtió en especialidad.

Los recuerdos no bastan, ni se gastan. Existes en mí todavía; existes,  aunque quizá mañana ya no estés.