Quiero desnudarte. Quiero saber qué hay bajo tus pupilas, qué escondes entre tus cabellos. Encontrarle sentido a tus pestañas, y esperarte antes de dormir.
Quiero desnudarte la garganta, saber qué sientes cuando callas, y por qué no gritas más seguido. Sentir tu risa en mi pecho, y contemplar tu respiración.
Quiero desnudarte y ser más que palabras. Quiero que hasta lo amargo te sepa bien; que escapemos de los protocolos románticos entre las personas, y nos miremos con completa dedicación.
Quiero desnudarte en los días felices, cuando sientes que no puedes más; cuando tu corazón no se detiene, y tus anhelos no parecen inalcanzables. Pero también en los días grises, en ésos que ya nadie atrapa, para que no se te vayan de las manos.
Quiero desnudarte y también quitarte la ropa. Sentir el calor entre tus dedos, y pensarte más allá de lo sentimental. Quiero desnudarte el alma, desnudarte porque sé que hay palabras que te aprietan, y momentos de los que aún no te puedes soltar.