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lunes, 21 de octubre de 2019

Por si no funciona.

Voy a quererte hoy; con toda el alma.
Voy a cuidarte como si no supieras hacerlo tú.
Voy a escucharte aún en tu silencio.
Voy a compartirte lo que soy.

Por si no funciona.

Y te miraré cada vez que pueda.
Y te extrañaré cada que te ausentes.
Y te admiraré por cada logro tuyo.
Y te entenderé cuando necesites calma.

Por si no funciona.

Haré que te rías a carcajadas.
Haré que confíes en mí.
Haré de tus nudos un moño.
Haré de tu voz un dibujo.

Por si no funciona.

Te voy a abrazar muy fuerte.
Te voy a contar mis ilusiones.
Te haré parte de mi vida.
Te dejaré huir de mis exageraciones.

Por si no funciona.

Por si al final te vas.

Por si no te quedas.

Por si todo se acaba.

Te querré con el alma.

Por si no funciona.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Sentimientos en subasta.

No estamos dispuestos a errar. Ponemos muchas trabas a quienes intentan entrar.

Desconfiamos de las emociones; a veces somos asesinos de ilusiones.

El amor es vanidad;la sinceridad se ha vuelto caridad.

La compañía es un lujo, y los estragos del ayer la hacen desvariar. 

Lo mejor de las personas puede ser tan material, que las palabras bonitas ya son eso, y nada más. 

Inseguridad en lo que quieres, severidad en lo que hieres. 

Intenciones por mitad; pretenciones con maldad. 

Entregarse en corazón ya no basta, cusndo tienes frente a ti sus sentimientos en subasta.  

domingo, 12 de febrero de 2017

Precipicio sentimental.

Lejos, como las nubes; y cerca, como tu recuerdo. Las memorias me atraviesan el alma, y me obligan a esperar; a mantener en mí la fe de continuar. 

No me interesa si regresas, o si sigo caminando en un andén lleno de asperezas. Quiero conservarte en lo vivido, en lo que a pocas personas he compartido. 

Te pienso, y se me revuelven las emociones; te pienso, y siento cómo me hacen eco las canciones. Terminas por envolverme en lo que tuvimos, pero a la vez me dejas fuera de éso que no fuimos. 

Te me olvidas a ratos, pero no logro sacarte de mis ilusiones, por más que trato. Precipicio sentimental en caída libre, eso eres cuando quiero; eso eres cuando existes.  

miércoles, 11 de enero de 2017

«Atrapados en la red» [Sí, como la canción]

Me emociona pensarte en la distancia. Es absurdo, pero te siento real. Es como si de pronto las letras fueran palpables, y tu mirada en la pantalla estuviera sobre mi rostro. 

Me aburre dejarte a la imaginación; prefiero describir nuestro escenario intangible, para sentirte más cerca. Me dirijo a ti como si me escucharas, como si pudieras notar mis ganas. 

Estoy en consciencia de que un día te acabarás, pero por ahora no quiero que eso agote mis ansias. “Es aburrido si cuentas el tiempo, en lugar de disfrutarlo”, dicen.

No puedo ver tus gestos cuando me lees, pero me gusta idealizar tu rostro alegre al ver un mensaje mío. Me gusta pensar que también sientes la emoción que hay aquí.

A veces también me gusta creer que puedo ser destinatario de algunas de las palabras que se te escapan por ahí... Me gustaría tenerte de remitente, sólo para mí.

Tan rápido como respondes, late mi corazón aún hueco; pues bien dicen que las emociones son pasajeras en la red, pero los sentimientos perduran en el viaje de la vida. 

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Me emociono, luego existo.

Es bien fácil querer ir con calma, y tropezar. Es más fácil hacerse el desconfiado, y ceder ante una ilusión. Es sencillo responder, y hasta corresponder. 

La facilidad con la que las emociones nos enredan en el paracaídas y nos sueltan de pronto, es increíble. Las emociones son vuelo y precipicio; son lo que te hace confiar desde el principio. 

La forma de las palabras hace que parezca que tienen contenido; hace que se sienta como si el tiempo se hubiera detenido. El intercambio emocional se convierte en un ritual satánico cuando las envolturas vuelan, y los paquetes van vacíos. 

La desilusión se burla de nuestra convicción, de nuestra decisión. Las emociones son nuestra libertad y nuestra sentencia... A veces son tan sólo parte de la apariencia; y otras sólo víctimas de la evidencia.

Encuentro en ellas la marea que me hace sentir adrenalina y mantenerme expectante; encuentro en ellas la forma más fácil de desesperarme.

domingo, 5 de junio de 2016

Nudos en la garganta


¿Quién desata los nudos en la garganta? Deberían de ser considerados “héroes sin capa”; ángeles bajados de algún cielo, anclas salvadoras, y comodines a la felicidad. Algunos nudos aprietan hasta el estómago, pero otros desatan la lengua. Los motivos sobran, los escalofríos también. Hasta la mayor fortaleza se ve hundida ante esta fuerza poderosa; aunque sea por unos segundos, ese nudo es lo único que tiene poder sobre ti.

El nudo se aprieta por la incertidumbre, y ésta hiere más que las armas. La incertidumbre que se siente cuando llega una decepción aún no confirmada, pero ya percibida; ésa que te obliga a actuar desmesuradamente, que te convierte en eso que juraste nunca ser. Nada justifica las malas acciones; no, porque como sea, dañar al prójimo nunca nos hará mejores personas, nunca hará que este mundo le parezca a alguien menos miserable.

Pero entonces, llega el daño: llegan los monstruos del pensamiento, los fantasmas que generan esas dudas, esas suposiciones, esas ganas de no entender. Sin querer, sin comprender, la rabia te ata, te condena. Es el castigo divino de las emociones reprimidas, de las ganas de no ceder, de accionar la respuesta y corromper cualquier instinto que ose impedírtelo.

Poseen la ironía de desnudarte, o de atraparte en ellos. Son constantes e impertinentes; pero inevitablemente consiguen que te ocupes de ellos, y que los ocupes a ellos. Quizá desenrredarlos no sea un oficio, pero bien puede ser una habilidad, algo así como un "don"; la desesperación por hacerte fiel a sus exigencias, a sus penitencias.

De nada sirve presumir que “a ti no te ha pasado”; de nada serviría porque en el fondo quieres saber si existe alguna especie de cura. Yo tampoco lo sé; y por ello quise compartir estas letras para ti; por si al término de ellas encuentras alguna respuesta, la compartas conmigo; y si no, releamos esto en nuestras emociones, quizá eso nos ayude a sanar.