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viernes, 14 de abril de 2017

Actual.

Cómo la vida pasa tan rápido que, sin darnos cuenta, en menos de un minuto ya nos equivocamos dos veces; o que quizá, nuestro enamoramiento sólo ha durado algunos meses.

Las decisiones son caminos y también tienen baches; las decisiones son también pruebas, y de igual forma pueden tener taches.

Las impresiones se terminan, y cuando menos piensas, también intimidan; el ego viene desenvuelto, y ni siquiera parecen notarlo, como si tuvieran el pensamiento todavía muy revuelto.

Inagotable es la existencia de etiquetas, pero inexistentes las insignias cuando al fin logras tu meta. Se escapan por el retrovisor los errores del pasado, y se nubla la vista, como si el desenfreno nos hubiera alcanzado.

La inmediatez de las respuestas es prioridad que viene envuelta; risas y halagos son medio para conseguir el objetivo, para terminar con alguien a quien hablabas en diminutivo.

No te quedes con las ganas; no esperes para reaccionar hasta que ya tengas unas cuantas canas. No mires a los demás por encima; mira tu realidad, que no es tan distinta a la mía.

miércoles, 20 de julio de 2016

Encuentro parpadeante

Tenía unos risos tan oscuros, que parecían mi suerte; un par de cristales redondos y brillantes escondidos bajo las gafas; la barba apenas notoria, y unos labios que parecían promesa. Un libro de Benedetti entre las manos, y un encanto mareador debajo de sus prominentes cejas. 

En mi cabeza sonaba "Take on me", como si estuviera finalizando la década de los 80. Estaba distraída, pensante, cuando apareció caminando lentamente frente a la ventanilla. Fue como una conexión inerte. Sin pensarlo ambos nos volteamos a ver, nos detuvimos a mirarnos.

Sin avanzar, el tiempo pasaba, y nos quedamos ahí: extraños, expectantes, parpadeantes, pero sin perder detalle. El tren sigue estático, igual que nuestras miradas.

No hay porqué pensarnos antes, ni después; sólo aquí, porque es maravilloso encontrarte con alguien. Encontrarte así, sin motivos, sin ilusiones. Sólo mirarse y disfrutar de ese rato, de ese trato de fe en volverse a encontrar.